Hacer videojuegos es también un hobby.
No ser el mejor, no destacar en ello, no tener la idea más innovadora y creativa digna de un GOTY, no es excusa para no hacerlo si es algo que te gusta.

Todo programador alguna vez ha querido hacer videojuegos
O igual todos todos, no. Pero si una buena parte. Una mayoría significativa, en algún momento de su vida, ha querido hacer el siguiente Monkey Island, el siguiente Call of Duty, o el siguiente Hello Kitty Island Adventure. Al menos yo, he tenido esta espinita clavada muchos años. Pero la situación nunca me ha sido del todo propicia, bien por presión externa (trabajo, el vicio de pagar las facturas y comer todos los días), o por mi propio desengaño (los estudios de videojuegos son como frameworks de JavaScript, cada minuto nace uno nuevo). Y aunque he hecho mis pinitos participando en game jams, y haciendo mini-proyectos en casa en mi tiempo libre, nunca he hecho nada completo y que puedo publicar. Pero eh, es un hobby, y he disfrutado de la experiencia.
El tesoro son los amigos que hacemos por el camino
Mis primerísimos pinitos con videojuegos eran unos libros de la biblioteca pública que contenían aventuras en texto. Pero esa aventura tenías que picarla tú. Cogías un libro con el código del juego y el trasfondo que necesitas conocer, tu ordenador con BASIC, y un disquette, y te ponías a escribir línea a línea. Solo copiabas código, y te pasabas horas haciéndolo, sin entenderlo del todo. De vez en cuando te levantabas para estirarte, ponías dibujos animados en la tele, y cuando te sentías con ganas de volver, soltabas una frase de señor mayor pese a tener 9 años, y seguías escribiendo más BASIC. Al final tenías tu juego, grabado en tu disquette, y podías jugarlo. ¡Ala! ¡Qué pasada!
Pero entonces la diversión se había acabado. Molaba escribir "ir al norte" en la pantalla y esperar que no te comiesen unos lobos, pero la verdadera diversión, eran esas horas muertas copiando líneas de BASIC. De la misma manera que, quince años después, hacer que un TicTac se mueva por una pantalla en tres dimensiones con Unity me parecía una pasada, y diez años más tarde, me sigue pareciendo una pasada hacerlo en Godot. Es un proceso que me hace feliz, y sentirme realizado.
Imagina si además ese TicTac es un personaje animado, que corre, salta y pelea. ¡Eso ya mola mucho más! Y sí, ese personaje no lo has hecho tú, es de un pack de assets que has comprado en Itch.io, ¿pero que se mueva así? Eso lo has hecho tú, y esa es la parte divertida.
Dale rienda suelta a tus ideas, alguna puede funcionar
Mi capacidad creativa también es limitada. A veces se me ocurren ideas para juegos, y las anoto en una libreta, pero rara vez llego a desarrollarlas mucho, porque me quedo sin más por donde seguir. Pero a veces esas ideas llegan lejos, y de pronto tengo una idea para un plataformas de puzzles basados en gravedad, recoger diamantes, y darle vueltas al por qué en una mazmorra medieval con caballeros y magos, hay una serie de tuberías que parece moderno. No es la siguiente gran cosa del mundillo, tampoco va a coleccionar miles de votos positivos en Reddit, pero es algo que hago en mi tiempo libre, y que a fin de cuentas, me genera satisfacción personal.
Y esa satisfacción, es lo que buscamos, o al menos deberíamos, con los hobbies.