He vuelto a participar en una gamejam
Esta semana está siendo (ha sido, si lees esto después del 23 de Mayo) The Shorter, The Better, una game jam centrada en juegos que duren menos de 5 minutos. Y aunque al principio no sabía si participar, y me apunté por el ¿y si...?, al final ha sido una experiencia bastante divertida y enriquecedora. Y este tema me viene de perlas para enganchar con el post anterior, porque este tipo de eventos también son un hobby para mi.
Por el principio, ¿qué es eso de una game jam?
Tristemente no tiene que ver con mermelada, como el nombre sugiere. En su lugar, son encuentros (virtuales o presenciales) que tienen como objetivo la creación de un videojuego en un periodo de tiempo máximo. Generalmente 24 o 48 horas, aunque algunas pueden llegar a 7 días. Para dichos encuentros, se da una temática, y los diferentes equipos participantes se lanzan a la aventura.
Los deberes, hechos de casa
En los últimos años, yo he participado en algunas. Algunas con mejor experiencia, otras con peor, pero de todas he aprendido algo. Desde que empecé con los Solfamidas, un grupo de amigos que nos reunimos para ver que pasaba, hasta la jam donde participé con un grupo de desconocidos que terminaron mandandome a la mierda descontentos con los resultados. En esta última, fue cuando decidí bajarme del carro.
Aprendí lecciones como:
- Minimiza el alcance que quieres lograr, adáptalo a algo realista.
- Intentar trabajar con cosas que conoces, ya habrá tiempo de experimentar.
- Organiza bien tu tiempo, necesitas tener un producto mínimo viable rápidamente, y dejar las últimas horas para pulir y corregir errores.
- No te atiborres a bebidas energéticas, también hay que descansar.
Empecé con una idea...
De camino al centro comercial con mi pareja, iba yo pensando en qué podía hacer para esta game jam. No tenía grandes esperanzas, pero tuve una idea para un juego, y empecé a darle vueltas. Apunté alto, quería hacer un rogue-like por turnos en 2D, porque con una semana y pico por delante, estaba seguro de que llegaría. Pero uno tiene obligaciones de adulto, como ir a trabajar, que ya me consume 11 horas diarias (desde que me levanto, hasta que vuelvo de la oficina, incluyendo el descanso para comer), y eso me deja 13h para dormir y trabajar en mi juego. Muy poco margen, y mucho estrés. Había que buscar alternativas. Y entonces, pensé en lo mucho que me gustaban los libros de Elige tu Propia Aventura cuando era un crío.
¿Por qué no meterme a hacer algo así?
...y terminé con un juego publicado
Contar con mi pareja para este proyecto ha sido clave. Ella brilla donde yo flojeo, que es en el apartado artístico. Tanto la narrativa, como la parte visual, si bien hago mis pinitos, ella tiene mejores dotes para esto. Ese extra me ha quitado mucha presión y me ayuda a pensar que podemos hacer algo realmente bueno.
No tengo ni idea de si será un bombazo, probablemente pase sin pena ni gloria viendo la calidad que se maneja en esta jam, pero estoy bastante satisfecho con lo que hemos logrado.